04-mayo-2010
En su obra "Introducción al Derecho Penal", Francisco Muñoz Conde hace un muy buen análisis del propósito de las normas legales, afirma:
"Llamo norma a toda regulación de conductas humanas en relación a la convivencia. La norma tiene por base la conducta humana que pretende regular y su misión es la de posibilitar la convivencia entre las distintas personas que componen la sociedad".
Bien expone que las personas no podemos vivir aisladas en nosotros mismos y para alcanzar nuestros objetivos necesitamos de la sociedad. Sin embargo, la convivencia social está lejos de ser armoniosa, esto es debido al egoísmo propio del ser humano y a la lucha de intereses que nos pone en conflicto.
Continúa, "...para regular la convivencia entre las personas, se establecen normas vinculantes que deben ser respetadas por esas personas en tanto son miembros de la comunidad. El acatamiento de esas normas es una condición indispensable para la convivencia. Frente al principio de placer, que impulsa a la persona a satisfacer por encima de todos sus instintos, existe el principio de la realidad,...".
Generalmente, en sociedades con alta diferencias sociales, como tenemos en Latinoamérica, el interés personal por alcanzar un mejor "nivel" de vida, o por no perderlo, lleva a las personas a violar consistentemente las normas que regulan la convivencia y esta cultura de la posesión material parece volver imposible crear la cantidad suficiente de leyes que rijan una convivencia social sana.
Como solución a la frustración que provoca la violación a las normas, existe la "pena", que en el ideal de un sistema de justicia virtuoso, quien viola una norma es "penado" con una sanción consecuente.
"En algún momento histórico se hizo necesario un grado de organización y regulación de conductas humanas más preciso y vigoroso. Nace así, secundariamente, la norma jurídica que a través de la sanción jurídica se propone, mediante un determinado plan, dirigir, desarrollar o modificar el orden social. El Conjunto de estas normas jurídicas constituye el orden jurídico".
Es importante tener en cuenta para lo que sigue del análisis, que este momento histórico al que se refiere el autor, se dio en sociedades con índices de desarrollo humano altamente precarios y con profusas diferencias de posición económica.
"Tanto el orden social como el jurídico se presentan como un medio de represión del individuo, justificado sólo en tanto sea un medio necesario para posibilitar la convivencia".
Desde el punto de vista que la rectoría del principio del placer cuarta el egoísmo natural humano, sí podemos llamar represor a los sistemas de control social como el derecho.
Más sin embargo, sociedades con índices de desarrollo humano superiores al nuestro han encontrado en la legislación un motor de mejora continua, y no un sistema represor.
Por supuesto que ciertas conductas humanas deben ser reprimidas, como la tendencia a quitarle la vida o la propiedad al prójimo y creo estar en lo correcto cuando digo que nuestros sistemas legales no sólo son represores de conductas reprobables, sino que también son inhibidores del desarrollo humano.
Durante décadas las leyes creadas en nuestra región han detenido el desarrollo, fomentando las diferencias sociales que han crecido a puntos de volver insostenible la convivencia social.
Cuando lo que se esperaba en el siglo XX, como lo hicieron muchos países, era un incremento en las leyes que propiciaran el crecimiento humano, lo que se obtuvo a cambio en nuestra región fueron algunas leyes, impulsadas más por las presiones externas que por convicción humana, que hicieron un poco más pasadera y sostenible durante algunas décadas un sistema social propiciador de la riqueza acumulada en unos pocos, con millones de personas que apenas les alcanza para comer.
Cada vez que elegimos gobernantes y cada vez que estos se sientan a discutir nuevas reformas, estamos ante la oportunidad del cambio hacia un tipo de sistema legal del que hablo, catalizador del desarrollo.
La nueva reforma laboral propuesta en México, puede ser esa oportunidad. Apenas hace unos días encontré el documento completo, de 130 páginas y he comenzado a leerlo; cuando termine con ella les daré mi opinión.
Mientras tanto, en principio, los ejes que parecen motivarla vislumbran intencionalidad hacia el desarrollo sostenido.
Pero, lamentablemente siempre hay peros, he escuchado en reiteradas ocasiones a empresarios decir que México necesita "flexibilizar" sus leyes laborales para darle competitividad al país.
Esto es como mínimo un error de concepto económico, la flexibilización laboral per se de ninguna manera trae como consecuencia inmediata la competitividad, lo que hace es abaratar los costos. Son dos cosas completamente diferentes.
Leyes laborales más "flexibles" permitirían dos cosas, hacer más barato el costo de producir (servicios o bienes) y obtener mayores ganancias a los inversores.
En principio, ninguna de las dos cosas está mal si es acompañada por la reinversión de las ganancias en el desarrollo de la competencia de la mano de obra.
El problema es que se sigue pensando como en la revolución industrial, cuando ya estamos en una era de conocimiento, donde la competitividad económica no la dan los costos más baratos, sino la eficiencia con la que se realiza un trabajo y la innovación traducida en tecnología o servicios aplicados
Me pregunto si los empresarios que han declarado la necesidad de flexibilización en pos de competitividad han perdido los conocimientos básicos de economía y gestión moderna, o tal vez siguen pretendiendo que a través de altas rentabilidades se cubra la falta de eficiencia y eficacia de sus organizaciones para sostener el negocio.
¿Qué es más fácil, reducir costos o aumentar la eficiencia?, la respuesta es sin lugar a discusión la primera.
Pero, ¿qué es sostenible a largo plazo y que nos volverá un país competitivo, reducir costos o aumentar la productividad? La respuesta también es obvia.
Países lejanamente más competitivos que las tres principales economías latinoamericanas juntas, tienen leyes laborales mucho menos flexibles que las nuestras. Pero también son sociedades que han sabido, a través de su legislación, propiciar el desarrollo humano y por supuesto el profesional.
Claro que no podemos perder de vista el papel fundamental que quienes estamos en el sector productivo jugamos. Nuestro desarrollo es responsabilidad propia, ser eficientes y productivos también lo es.
Hay cosas que el empresariado regional a nivel de gestión debe cambiar, pero también todos a nivel cultural debemos hacerlo, buscando el desarrollo como motor de crecimiento económico propio.
Dejar de buscar el bien material como objetivo y que éste sólo sea una consecuencia del mismo desarrollo profesional.
Perder el anhelo por alcanzar altas posiciones sociales e incrementar el deseo por alcanzar grandes niveles de desarrollo.
Hacer conciencia que la única forma de que las leyes sirvan como regulador eficaz de la convivencia es respetándola y eligiendo a gobernantes en toda la región que tengan visión a largo plazo y no que se centren en resolver solamente los problemas inmediatos a través de "dadivas" enmascaradas en subsidios a la holgazanería en pos de la popularidad.
Disminuir las regulaciones laborales es sólo una parte muy simple en la fórmula de la competitividad económica de un país.
Si sólo nos concentramos en esto no tendremos un país más competitivo sino un país más barato.
Y cualquier empresario que sepa serlo, es consciente que siempre habrá alguien capaz de ofrecer mejores precios.
¿Qué opinas al respecto? ¿Qué se necesita para aumentar la competitividad desde tu punto de vista? La visión sindicalista puede ser un problema en la competitividad, pero ¿qué con la improductividad de los que no están sindicalizados?
* * **
1. Muñoz Conde, Francisco. Introducción al Derecho Penal - 2da Edición. Introducción al Derecho Penal - 2da Edición. Barcelona, Montevideo, Buenos Aires.: B de F Ltda; Julio César Faira, 2001, págs. 40-42.
lunes, 17 de mayo de 2010
lunes, 12 de abril de 2010
viernes, 9 de abril de 2010
Made in México
¡¡¡¡¡ORGULLO MEXICANO QUE VALE LA PENA DIFUNDIR!!!!!
PREMIO NOBEL DE ECOLOGIA ES MEXICANO
Pocos lo saben, pero existe un premio tipo "Nobel" de Ecología.
Este año lo ha ganado Jesús León Santos, de 42 años, un campesino indígena
mexicano que ha estado realizando, en los últimos 25 años, un excepcional
trabajo de reforestación en su región de Oaxaca, México.
El nombre de la recompensa es "Premio Ambiental Goldman"
Fue creado en 1990 por dos generosos filántropos y activistas cívicos
Estadounidenses Richard N. Goldman y su esposa Rhoda H. Goldman.
Consta de una dotación de 150.000 USD ($2,154,000 M.N..) y se entrega cada
año, en el mes de abril, en la ciudad de San Francisco, California (Estados
Unidos).
Hasta ahora ha sido otorgado a defensores del medioambiente de 72 países. En
1991, lo ganó la africana Wangari Maathai, quien luego obtuvo el Premio
Nobel de la Paz en 2004.
A Jesús León Santos se lo han dado porque, cuando tenía 18 años, decidió
cambiar el paisaje donde vivía en la Mixteca alta, la "tierra del sol".
Aquello parecía un panorama lunar: campos yermos y polvorientos,
desprovistos de arboleda, sin agua y sin frutos. Había que recorrer grandes
distancias en busca de agua y de leña. Casi todos los jóvenes emigraban para
nunca regresar, huyendo de semejantes páramos y de esa vida tan dura.
Con otros comuneros del lugar, Jesús León se fijó el objetivo de reverdecer
los campos. Y decidió recurrir a unas técnicas agrícolas precolombinas que
le enseñaron unos indígenas guatemaltecos para convertir tierras áridas en
zonas de cultivo y arboladas.
¿Cómo llevar el proyecto a cabo? Haciendo revivir una herramienta indígena
también olvidada: El tequio, el trabajo comunitario no remunerado. Reunió a
unas 400 familias de 12 municipios, creó el Centro de Desarrollo Integral
Campesino de la Mixteca (Cedicam), y juntos, con recursos económicos
limitadísimos, se lanzaron en la gran batalla contra la principal
culpable del deterioro: la erosión.
En esa región Mixteca existen más de 50.000 hectáreas que han perdido unos
cinco metros de altura de suelo desde el siglo XVI. La cría intensiva de
cabras, el sobre pastoreo y la industria de producción de cal que estableció
la Colonia deterioraron la zona. El uso del arado de hierro y la tala
intensiva de árboles para la construcción de los imponentes templos
dominicos contribuyeron definitivamente a la desertificació n.
Jesús León y sus amigos impulsaron un programa de reforestación. A pico y
pala cavaron zanjas-trincheras para retener el agua de las escasas lluvias,
sembraron árboles en pequeños viveros, trajeron abono y plantaron barreras
vivas para impedir la huida de la tierra fértil.
Todo eso favoreció la recarga del acuífero. Luego, en un esfuerzo titánico,
plantaron alrededor de cuatro millones de árboles de especies nativas,
aclimatadas al calor y sobrias en la absorción de agua.
Después se fijaron la meta de conseguir, para las comunidades indígenas y
campesinas, la soberanía alimentaria.
Desarrollaron un sistema de agricultura sostenible y orgánica, sin uso de
pesticidas, gracias al rescate y conservación de las semillas nativas del
maíz, cereal originario de esta región.
Sembrando sobre todo una variedad muy propia de la zona, el cajete, que es
de las más resistentes a la sequía.
Se planta entre febrero y marzo, que es allí la época mas seca del año, con
muy poca humedad en el suelo, pero cuando llegan las lluvias crece
rápidamente.
Al cabo de un cuarto de siglo, el milagro se ha producido.
Hoy la Mixteca alta esta restaurada. Ha vuelto a reverdecer. Han surgido
manantiales con más agua. Hay árboles y alimentos. Y la gente ya no emigra.
Actualmente, Jesús León y sus amigos luchan contra los transgénicos, y
siembran unos 200.000 árboles anuales..
Cada día hacen retroceder la línea de la desertificación.
Con la madera de los árboles se ha podido rescatar una actividad artesanal
que estaba desapareciendo: la elaboración, en talleres familiares, de yugos
de madera y utensilios de uso corriente.
Además, se han enterrado en lugares estratégicos cisternas de ferrocemento,
de más de 10.000 litros de capacidad, que también recogen el agua de lluvia
para el riego de invernaderos familiares orgánicos.
El ejemplo de Jesús León es ahora imitado por varias comunidades vecinas,
que también han creado viveros comunitarios y organizan temporalmente
plantaciones masivas.
En un mundo donde las noticias, con frecuencia, son negativas y deprimentes,
esta historia ejemplar ha pasado desapercibida.
¡ Circula esta noticia PARA QUE TODO MEXICO SE ENTERE !!!!
LOS NOTICIEROS NO INFORMAN LO QUE DEBEN -
sábado, 13 de marzo de 2010
Una mujer..
En una clase aburrida de la carrera, me dejaron de tarea escribir este breve y pobre ensayo, pero como más o menos me agradó(me gustaría pero no soy un buen poeta), lo comparto aquí con la banda, aunque puede que sea una total marihuanada (como acostumbroj eje).
¿Qué es una mujer?
Hablamos de romper paradigmas, pero seguimos viendo con paternalismo a la mujer, no con equidad. Esto puede ser muy cómodo, sobre todo para algunas de ellas; apelamos a los principios de caballerosidad y “buenas costumbres” -cederle a las damas, por el hecho de ser “damas” el asiento, no hablar palabras “altisonantes” delante de ellas, elevar al estatus de sagrado el día de la madre, etc.- pero de fondo sigue la convicción de que en realidad vale menos que el hombre, tanto su persona como su trabajo. Las adornamos con palabrería y exaltaciones emocionales pero, pasada la emoción, seguimos considerándolas eternas menores de edad y lo peor, muchas de ellas mismas parecen estar de acuerdo y contentas con ello.
Adoptan el apellido del hombre renunciando al suyo; escuchan alegremente música que puede parecer muy festiva, pero cuyas letras a veces son degradantes en extremo para ellas; se deleitan en películas y programas en los que tienen el rol estelar de..¡víctimas!; tienen que pedir permiso al marido o al novio para tener amigos, entre otras muchas cosas similares, pero dales una flor y cédeles el asiento aunque no lo necesiten y ya está, se olvidan de los derechos largamente añorados.
Una mujer que se valore, que se quiera, no tiene por que renunciar nunca a su femineidad, como algunas lo han hecho con tal de ser aceptadas en el mundo laboral de los hombres; tampoco encuentra gusto por apoyar pautas culturales que les nieguen el derecho a vivir libremente su sexualidad (lo cual de ningún modo está peleado con la responsabilidad); se me ocurre un ejemplo: casi todas las canciones de desamor de los hombres juzgan de prostituta a la mujer que ha decidido escoger por ella misma al sujeto de su afecto, siendo éste diferente a la voz en primera persona que canta, conteniendo esta idea una creencia bastante profunda en que ellas no pueden ni deben tomar decisiones importantes, y la mayoría de las mujeres parece no darse cuenta de lo que escuchan, pasando derechito a su inconciente y haciendo más fuerte la convicción de que ellas no deben tener derecho a disfrutar y a elegir (tanto en cuestiones erótico-afectivas como en otros rubros). Una mujer que aspire a ser respetada comenzaría por no apoyar ese tipo de canciones, sean “tradicionales” o modernas, ni otras manifestaciones culturales que incidan en lo mismo.
El respeto y el amor a su sexo se inicia en casa, con las niñas más pequeñas, inculcándoles la misma confianza en que valen tanto y pueden lograr tanto como cualquier niño varón, con las mismas oportunidades y responsabilidades (el machismo se mama, dicen), y sin tener que entrar tampoco en una competencia absurda sobre que sexo es mejor. Los sexos nunca serán iguales, no hay ni habrá igualdad entre ellos, sería horrible, a menos que queramos ser andróginos o hermafroditas; lo que si puede y debiera haber es equidad, lo cual es muy diferente. Una mujer que ama su sexo disfruta por igual si un nuevo bebé en la familia es niño o niña y propiciará que haya oportunidades de desarrollo psicoafectivo sano y completo para ambos. La actitud que presente posteriormente en la escuela y el trabajo sólo serán consecuencias de lo que absorbe en casa; si ha crecido convencida de que ser mujer es algo maravilloso, digno ser gozado en toda su plenitud, un ser humano con cualidades y defectos que confía en sus habilidades y capacidades, no importará demasiado que en la escuela o el trabajo encuentre situaciones adversas o posturas retrógradas; sabrá lo que vale y hará lo necesario para mostrarlo o simplemente no perderá su tiempo y sus cualidades en un lugar que no vale la pena.
Una mujer es algo maravilloso, más allá del estereotipo de belleza al que estemos acostumbrados, pero depende de ellas mismas comenzar a valorarse justamente, a valorar sus deseos, sueños, aspiraciones, sea que quiera ser madre o astronauta, que lo sea por que realmente está convencida de que es digna de poder serlo, sin sentirse con menos, ni con más valor intrínseco que un hombre.
¿Qué es una mujer?
Hablamos de romper paradigmas, pero seguimos viendo con paternalismo a la mujer, no con equidad. Esto puede ser muy cómodo, sobre todo para algunas de ellas; apelamos a los principios de caballerosidad y “buenas costumbres” -cederle a las damas, por el hecho de ser “damas” el asiento, no hablar palabras “altisonantes” delante de ellas, elevar al estatus de sagrado el día de la madre, etc.- pero de fondo sigue la convicción de que en realidad vale menos que el hombre, tanto su persona como su trabajo. Las adornamos con palabrería y exaltaciones emocionales pero, pasada la emoción, seguimos considerándolas eternas menores de edad y lo peor, muchas de ellas mismas parecen estar de acuerdo y contentas con ello.
Adoptan el apellido del hombre renunciando al suyo; escuchan alegremente música que puede parecer muy festiva, pero cuyas letras a veces son degradantes en extremo para ellas; se deleitan en películas y programas en los que tienen el rol estelar de..¡víctimas!; tienen que pedir permiso al marido o al novio para tener amigos, entre otras muchas cosas similares, pero dales una flor y cédeles el asiento aunque no lo necesiten y ya está, se olvidan de los derechos largamente añorados.
Una mujer que se valore, que se quiera, no tiene por que renunciar nunca a su femineidad, como algunas lo han hecho con tal de ser aceptadas en el mundo laboral de los hombres; tampoco encuentra gusto por apoyar pautas culturales que les nieguen el derecho a vivir libremente su sexualidad (lo cual de ningún modo está peleado con la responsabilidad); se me ocurre un ejemplo: casi todas las canciones de desamor de los hombres juzgan de prostituta a la mujer que ha decidido escoger por ella misma al sujeto de su afecto, siendo éste diferente a la voz en primera persona que canta, conteniendo esta idea una creencia bastante profunda en que ellas no pueden ni deben tomar decisiones importantes, y la mayoría de las mujeres parece no darse cuenta de lo que escuchan, pasando derechito a su inconciente y haciendo más fuerte la convicción de que ellas no deben tener derecho a disfrutar y a elegir (tanto en cuestiones erótico-afectivas como en otros rubros). Una mujer que aspire a ser respetada comenzaría por no apoyar ese tipo de canciones, sean “tradicionales” o modernas, ni otras manifestaciones culturales que incidan en lo mismo.
El respeto y el amor a su sexo se inicia en casa, con las niñas más pequeñas, inculcándoles la misma confianza en que valen tanto y pueden lograr tanto como cualquier niño varón, con las mismas oportunidades y responsabilidades (el machismo se mama, dicen), y sin tener que entrar tampoco en una competencia absurda sobre que sexo es mejor. Los sexos nunca serán iguales, no hay ni habrá igualdad entre ellos, sería horrible, a menos que queramos ser andróginos o hermafroditas; lo que si puede y debiera haber es equidad, lo cual es muy diferente. Una mujer que ama su sexo disfruta por igual si un nuevo bebé en la familia es niño o niña y propiciará que haya oportunidades de desarrollo psicoafectivo sano y completo para ambos. La actitud que presente posteriormente en la escuela y el trabajo sólo serán consecuencias de lo que absorbe en casa; si ha crecido convencida de que ser mujer es algo maravilloso, digno ser gozado en toda su plenitud, un ser humano con cualidades y defectos que confía en sus habilidades y capacidades, no importará demasiado que en la escuela o el trabajo encuentre situaciones adversas o posturas retrógradas; sabrá lo que vale y hará lo necesario para mostrarlo o simplemente no perderá su tiempo y sus cualidades en un lugar que no vale la pena.
Una mujer es algo maravilloso, más allá del estereotipo de belleza al que estemos acostumbrados, pero depende de ellas mismas comenzar a valorarse justamente, a valorar sus deseos, sueños, aspiraciones, sea que quiera ser madre o astronauta, que lo sea por que realmente está convencida de que es digna de poder serlo, sin sentirse con menos, ni con más valor intrínseco que un hombre.
domingo, 14 de febrero de 2010
Amar
Sólo cuando estás bien contigo puedes estar bien con los demás.
Sólo cuando manejas tu soledad puedes manejar una relación.
Necesitas valorarte para valorar, quererte para querer, respetarte para respetar, y aceptarte para aceptar, ya que nadie da lo que no tiene dentro de sí.
Ninguna relación te dará la paz que tú no crees en tu interior.
Ninguna relación te brindará felicidad que tú no construyas.
Sólo podrás ser feliz con otra persona cuando seas capaz de decirle: No te necesito para ser feliz.
Sólo podrás amar siendo independiente, hasta el punto de no tener que manipular ni manejar a los que dices querer.
Sólo se podrá ser feliz cuando dos personas felices se unen para compartir su felicidad, no para hacerse felices la una a la otra.
Para amar necesitas una humilde autosuficiencia, necesitas autoestima y la práctica de una libertad responsable.
Pretender que otras personas nos hagan felices y llenen todas nuestras expectativas es una fantasía narcisista que solo trae frustraciones.
Por eso, ámate mucho, madura, y el día que puedas decirle al otro "Sin ti me la paso bien.", ese día estarás más preparado para vivir en pareja.
Aunque sea un invento comercial, Feliz 14 de febrero a tod@s!!
(¡¡qué pasonzote!!! tenías que ser de FFyL)
Sólo cuando manejas tu soledad puedes manejar una relación.
Necesitas valorarte para valorar, quererte para querer, respetarte para respetar, y aceptarte para aceptar, ya que nadie da lo que no tiene dentro de sí.
Ninguna relación te dará la paz que tú no crees en tu interior.
Ninguna relación te brindará felicidad que tú no construyas.
Sólo podrás ser feliz con otra persona cuando seas capaz de decirle: No te necesito para ser feliz.
Sólo podrás amar siendo independiente, hasta el punto de no tener que manipular ni manejar a los que dices querer.
Sólo se podrá ser feliz cuando dos personas felices se unen para compartir su felicidad, no para hacerse felices la una a la otra.
Para amar necesitas una humilde autosuficiencia, necesitas autoestima y la práctica de una libertad responsable.
Pretender que otras personas nos hagan felices y llenen todas nuestras expectativas es una fantasía narcisista que solo trae frustraciones.
Por eso, ámate mucho, madura, y el día que puedas decirle al otro "Sin ti me la paso bien.", ese día estarás más preparado para vivir en pareja.
Aunque sea un invento comercial, Feliz 14 de febrero a tod@s!!
(¡¡qué pasonzote!!! tenías que ser de FFyL)
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