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lunes, 17 de mayo de 2010

La Reforma Laboral y la Competitividad Esquiva

04-mayo-2010

En su obra "Introducción al Derecho Penal", Francisco Muñoz Conde hace un muy buen análisis del propósito de las normas legales, afirma:

"Llamo norma a toda regulación de conductas humanas en relación a la convivencia. La norma tiene por base la conducta humana que pretende regular y su misión es la de posibilitar la convivencia entre las distintas personas que componen la sociedad".

Bien expone que las personas no podemos vivir aisladas en nosotros mismos y para alcanzar nuestros objetivos necesitamos de la sociedad. Sin embargo, la convivencia social está lejos de ser armoniosa, esto es debido al egoísmo propio del ser humano y a la lucha de intereses que nos pone en conflicto.

Continúa, "...para regular la convivencia entre las personas, se establecen normas vinculantes que deben ser respetadas por esas personas en tanto son miembros de la comunidad. El acatamiento de esas normas es una condición indispensable para la convivencia. Frente al principio de placer, que impulsa a la persona a satisfacer por encima de todos sus instintos, existe el principio de la realidad,...".

Generalmente, en sociedades con alta diferencias sociales, como tenemos en Latinoamérica, el interés personal por alcanzar un mejor "nivel" de vida, o por no perderlo, lleva a las personas a violar consistentemente las normas que regulan la convivencia y esta cultura de la posesión material parece volver imposible crear la cantidad suficiente de leyes que rijan una convivencia social sana.

Como solución a la frustración que provoca la violación a las normas, existe la "pena", que en el ideal de un sistema de justicia virtuoso, quien viola una norma es "penado" con una sanción consecuente.

"En algún momento histórico se hizo necesario un grado de organización y regulación de conductas humanas más preciso y vigoroso. Nace así, secundariamente, la norma jurídica que a través de la sanción jurídica se propone, mediante un determinado plan, dirigir, desarrollar o modificar el orden social. El Conjunto de estas normas jurídicas constituye el orden jurídico".

Es importante tener en cuenta para lo que sigue del análisis, que este momento histórico al que se refiere el autor, se dio en sociedades con índices de desarrollo humano altamente precarios y con profusas diferencias de posición económica.

"Tanto el orden social como el jurídico se presentan como un medio de represión del individuo, justificado sólo en tanto sea un medio necesario para posibilitar la convivencia".

Desde el punto de vista que la rectoría del principio del placer cuarta el egoísmo natural humano, sí podemos llamar represor a los sistemas de control social como el derecho.

Más sin embargo, sociedades con índices de desarrollo humano superiores al nuestro han encontrado en la legislación un motor de mejora continua, y no un sistema represor.

Por supuesto que ciertas conductas humanas deben ser reprimidas, como la tendencia a quitarle la vida o la propiedad al prójimo y creo estar en lo correcto cuando digo que nuestros sistemas legales no sólo son represores de conductas reprobables, sino que también son inhibidores del desarrollo humano.

Durante décadas las leyes creadas en nuestra región han detenido el desarrollo, fomentando las diferencias sociales que han crecido a puntos de volver insostenible la convivencia social.

Cuando lo que se esperaba en el siglo XX, como lo hicieron muchos países, era un incremento en las leyes que propiciaran el crecimiento humano, lo que se obtuvo a cambio en nuestra región fueron algunas leyes, impulsadas más por las presiones externas que por convicción humana, que hicieron un poco más pasadera y sostenible durante algunas décadas un sistema social propiciador de la riqueza acumulada en unos pocos, con millones de personas que apenas les alcanza para comer.

Cada vez que elegimos gobernantes y cada vez que estos se sientan a discutir nuevas reformas, estamos ante la oportunidad del cambio hacia un tipo de sistema legal del que hablo, catalizador del desarrollo.

La nueva reforma laboral propuesta en México, puede ser esa oportunidad. Apenas hace unos días encontré el documento completo, de 130 páginas y he comenzado a leerlo; cuando termine con ella les daré mi opinión.

Mientras tanto, en principio, los ejes que parecen motivarla vislumbran intencionalidad hacia el desarrollo sostenido.

Pero, lamentablemente siempre hay peros, he escuchado en reiteradas ocasiones a empresarios decir que México necesita "flexibilizar" sus leyes laborales para darle competitividad al país.

Esto es como mínimo un error de concepto económico, la flexibilización laboral per se de ninguna manera trae como consecuencia inmediata la competitividad, lo que hace es abaratar los costos. Son dos cosas completamente diferentes.

Leyes laborales más "flexibles" permitirían dos cosas, hacer más barato el costo de producir (servicios o bienes) y obtener mayores ganancias a los inversores.

En principio, ninguna de las dos cosas está mal si es acompañada por la reinversión de las ganancias en el desarrollo de la competencia de la mano de obra.

El problema es que se sigue pensando como en la revolución industrial, cuando ya estamos en una era de conocimiento, donde la competitividad económica no la dan los costos más baratos, sino la eficiencia con la que se realiza un trabajo y la innovación traducida en tecnología o servicios aplicados

Me pregunto si los empresarios que han declarado la necesidad de flexibilización en pos de competitividad han perdido los conocimientos básicos de economía y gestión moderna, o tal vez siguen pretendiendo que a través de altas rentabilidades se cubra la falta de eficiencia y eficacia de sus organizaciones para sostener el negocio.

¿Qué es más fácil, reducir costos o aumentar la eficiencia?, la respuesta es sin lugar a discusión la primera.

Pero, ¿qué es sostenible a largo plazo y que nos volverá un país competitivo, reducir costos o aumentar la productividad? La respuesta también es obvia.

Países lejanamente más competitivos que las tres principales economías latinoamericanas juntas, tienen leyes laborales mucho menos flexibles que las nuestras. Pero también son sociedades que han sabido, a través de su legislación, propiciar el desarrollo humano y por supuesto el profesional.

Claro que no podemos perder de vista el papel fundamental que quienes estamos en el sector productivo jugamos. Nuestro desarrollo es responsabilidad propia, ser eficientes y productivos también lo es.

Hay cosas que el empresariado regional a nivel de gestión debe cambiar, pero también todos a nivel cultural debemos hacerlo, buscando el desarrollo como motor de crecimiento económico propio.

Dejar de buscar el bien material como objetivo y que éste sólo sea una consecuencia del mismo desarrollo profesional.

Perder el anhelo por alcanzar altas posiciones sociales e incrementar el deseo por alcanzar grandes niveles de desarrollo.

Hacer conciencia que la única forma de que las leyes sirvan como regulador eficaz de la convivencia es respetándola y eligiendo a gobernantes en toda la región que tengan visión a largo plazo y no que se centren en resolver solamente los problemas inmediatos a través de "dadivas" enmascaradas en subsidios a la holgazanería en pos de la popularidad.

Disminuir las regulaciones laborales es sólo una parte muy simple en la fórmula de la competitividad económica de un país.

Si sólo nos concentramos en esto no tendremos un país más competitivo sino un país más barato.

Y cualquier empresario que sepa serlo, es consciente que siempre habrá alguien capaz de ofrecer mejores precios.

¿Qué opinas al respecto? ¿Qué se necesita para aumentar la competitividad desde tu punto de vista? La visión sindicalista puede ser un problema en la competitividad, pero ¿qué con la improductividad de los que no están sindicalizados?

* * **

1. Muñoz Conde, Francisco. Introducción al Derecho Penal - 2da Edición. Introducción al Derecho Penal - 2da Edición. Barcelona, Montevideo, Buenos Aires.: B de F Ltda; Julio César Faira, 2001, págs. 40-42.

martes, 12 de enero de 2010

Opciones en ascenso para la juventud en México, 2010

Suicidio y narco, opciones de jóvenes por el fracaso educativo
En 2008 al menos 349 mil 987, de entre 12 y 29 años, intentaron quitarse la vida
Karina Avilés/II y última
 
Periódico La Jornada
Martes 12 de enero de 2010, p. 33
Para muchos jóvenes la educación no tiene sentido, pues no les garantiza acceder a mínimos de bienestar. Siete millones de ellos, conocidos como ninis porque ni estudian ni trabajan, son blanco potencial de la ilegalidad. Ante ese panorama, se ha gestado entre la juventud un fenómeno de desesperanza y frustración, pero también de malestar social, que de acuerdo con expertos ya deja sentir sus efectos.
La directora del Instituto Mexicano de la Juventud (Imjuve), Priscila Vera, expresa que la falta de certidumbre sobre el futuro se ha traducido en deserción escolar, depresión y angustia. Inclusive, resalta, se vincula con la problemática del suicidio.
De hecho, el estudio Suicidio en jóvenes: hallazgos básicos, ENA 08, advierte que existe una fuerte asociación entre la situación del desempleo y la falta de estudios con la conducta suicida no sólo en jóvenes, pero éstos resultan ser los más expuestos a la problemática suicida.
Según el análisis, realizado por los especialistas Christiane Queda, Sergio Ramos, Ricardo Orozco, Ghilherme Borges, Jorge Villatoro y María Elena Medina Mora –esta última directora del Instituto Nacional de Siquiatría Ramón de la Fuente Muñiz–, 349 mil 987 jóvenes de entre 12 y 29 años intentaron suicidarse en 2008; casi la mitad de ellos habían cursado la secundaria. De dicha cifra, siete de cada 10 estaban sin trabajo.
La investigación resalta que seis de cada 10 que planearon suicidarse no estudiaban, principalmente los que tienen entre 18 y 29 años, y nueve de cada 10 de entre 18 y 24 años no trabajaban. La mayoría tenía escolaridad máxima de secundaria; en segundo lugar, bachillerato. En el país, cerca de 3 millones 321 mil 762 jóvenes de entre 12 y 29 años manifestaron tener al menos una idea suicida. Fue el estado de México donde se reportó el mayor número de personas con ese problema.
El especialista en jóvenes Alfredo Nateras apunta que el Estado y sus instituciones ya no dicen nada a los adolescentes, y no median en los conflictos y las tensiones sociales porque han abdicado de su responsabilidad de satisfacer los elementos básicos para el desarrollo. Así, la mayoría de ese sector de la población tiene cancelada la posibilidad de acceder a vivienda, al proyecto de vivir en pareja, a recreación, salud y educación.
De acuerdo con datos de la Secretaría de Educación Pública (SEP), en el país hay 2.4 millones de jóvenes en edad de cursar el bachillerato pero no lo hacen, y 7.5 millones no siguen estudios profesionales. Datos de la Subsecretaría de Educación Superior establecen que en 2009 egresaron 430 mil, de los cuales 14 por ciento, esto es, más de 60 mil, están sin empleo.
En el nivel medio superior, subraya por su parte el subsecretario del ramo Miguel Székely, hay 900 mil egresados al año, de los cuales sólo 50 por ciento continúan la enseñanza superior. Otro 25 por ciento ingresan al mercado laboral, y el restante 25 por ciento no estudian ni trabajan.
Frente a ello, dice Aurora Loyo Brambila, del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México, las perspectivas de los jóvenes han cambiado necesariamente. Muchos saben que van a vivir con precariedad, que no van a tener empleo fijo, una fuente de trabajo con garantías sociales y, por ello, estabilidad y recursos para acceder a ciertos satisfactores, añade.
El ingreso mensual promedio de quienes terminaron la primaria y tienen entre 18 y 25 años es de 3 mil 314 pesos, y de quienes concluyeron la secundaria es de 3 mil 559. Para los que cuentan con bachillerato la diferencia no es tan grande, ya que su sueldo promedio asciende a 3 mil 975 pesos al mes, mientras quienes concluyeron estudios superiores ganan 6 mil 693, según estadísticas de la Subsecretaría de Educación Media Superior.
Ya no sabes ni para qué estudiaste
Por momentos, confiesa Carlos González, egresado de la carrera de comunicación y periodismo de la Facultad de Estudios Superiores Aragón, ya no sabes ni para qué estudiaste. El joven, de 24 años, ha vivido un vía crucis desde que concluyó sus estudios, en 2007, y ha tratado infructuosamente de obtener un empleo.
Ha recurrido a casi todo: una empresa de publicidad recién creada, donde el trabajo era vender a comisión discos de software; otra labor era concertar citas por teléfono para ofertar financiamientos para inmuebles; ferias del empleo, donde ni atención te ponen. Inclusive, fue a algo parecido a un centro social de Únete a los Optimistas, donde había cubículos para cantar. Cuando llegas te dicen que compres productos, en este caso mil pesos en cremas, para que luego ganes mucho dinero.
Sin embargo, la meta de Carlos González es ser locutor de radio. Considera que quizá en provincia habría más oportunidad, por lo que estaría dispuesto a irse de la capital del país en busca del empleo deseado.
Misael Granillo, alumno del segundo semestre de la carrera de mercadotecnia del Unitec, opina: el estudio es simplemente para tener un documento que te avale, porque tengo la idea de que no voy a ejercer lo que aprendí en la licenciatura.
Él debe trabajar para pagar su educación, y se ha presentado a entrevistas para laborar de vendedor de pisos, asistente, secretario particular, cajero bancario y asesor de Afore. Luego de que quedó sin trabajo un año y sin ningún horizonte, decidió iniciar un proyecto productivo para autoemplearse.
Ante esa falta de sentido en los aspectos educativo, laboral y de proyecto de vida, advierte Alfredo Nateras, investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana, para muchos jóvenes ha resultado más atractivo acercarse a los terrenos de lo no legal y de la paralegalidad.
De ahí que cuando a algunos se pregunta qué quieren ser, responden: “narco”. La causa es que el crimen organizado cumple funciones sociales y simbólicas que el Estado no ofrece, como dar empleo, arreglar una escuela o hacerse cargo de la educación de jóvenes que coopta para que sirvan a sus intereses.
Desde la perspectiva empresarial, el desempleo entre los jóvenes es visto con terror, porque el adolescente es fogoso, irreflexivo y protesta, señala Hugo Ítalo Morales, asesor laboral de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

¿La ocasión hace al ladrón?



A un paso del 2010 y aún las señalan de 'provocativas'
Funcionarios, Iglesia y hasta en las escuelas se justifican las agresiones de género por usar minifaldas, vestidos cortos o participar en 'chistes picantes'

Carolina García
El Universal
Ciudad de México Miércoles 18 de noviembre de 2009
00:02 A pesar de que la mujer cada vez gana más espacios en la vida pública, laboral y científica, aún hay ideas de que la mujer debe guardarse en su casa o no ser "provocativas" para evitar delitos sexuales. Incluso, funcionarios e instituciones han propuesto iniciativas totalmente polémicas para hacer respetar la "moral" pública.
Por provocativas
Apenas el lunes, el procurador de Justicia de Morelos, Pedro Luis Benítez Vélez, recomendó a las mujeres a que "aprendan a prevenir y no a provocar", tras comparecer ante las comisiones de Equidad y Género, y de Justicia y Derechos Humanos del Congreso local, donde admitió que este año en el estado 25 mujeres fueron victimadas de manera violenta.

"Es mejor que las mujeres se vayan a sus casas, o de sus familiares, y no que estén expuestas a ser violentadas".

Benítez Vélez dijo que Morelos ocupa el séptimo lugar en la incidencia de casos, con 85 asesinatos entre 2005 y 2008 -además de los 25 de este año-, mientras que el estado de México tuvo 573, el Distrito Federal contabilizó 427, Chihuahua registró 360, Veracruz 282, Chiapas 275 y Jalisco 214 en ese mismo periodo.

Según organizaciones no gubernamentales, este año han sido asesinadas 29 mujeres en Morelos. En relación a su territorio y número de habitantes, ocupa el primer lugar nacional en ocurrencia de esos crímenes.

La minis y las chicas picantes

Así como el alcohol, el cigarro y la droga han sido tema de debate en los palacios legislativos del país, las minifaldas también han tenido su papel protagónico entre algunos sectores de la sociedad.

Al rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, Héctor Melesio Cuen Ojeda, se le ocurrió en el 2008 que la escalada de violencia en Culiacán podía ser frenada prohibiendo a las alumnas de la máxima casa de estudios de la entidad el uso de las minifaldas.

Y es que en sus propias palabras, "las faldas sumamente cortas que visten algunas estudiantes se convierten en una invitación para ser agredidas o molestadas, no sólo dentro de la universidad, sino en el exterior, sin menoscabo de sus derechos a portar el tipo de vestimenta que ellas deseen".

 






lunes, 16 de noviembre de 2009

Teletón 2009

¿ TE GUSTA PAGAR TUS IMPUESTOS ?

¿ y también los impuestos de otros?

Desde hace algunos años, (doce para ser exactos) el monstruo de la desinformación: Televisa, a través de su Fundación, se ha encargado de realizar distintas acciones de supuesta "asistencia social", como es el programa de donación de computadoras, de trasplantes de córneas, “un kilo de ayuda” y su proyecto más fuerte y redituable económicamente y que ha encabezado su "altruismo" empresarial, nos referimos al TELETÓN de diciembre.

Pero, para ponernos en ambiente, y si entre los lectores de estas líneas hay alguno que ignora el tema que se está tocando, intentaremos recrear las características más sobresalientes del famoso Teletón:

Sin hacer mucho esfuerzo, imaginen un bombardeo de anuncios viscerales que explotan las discapacidades físicas de cientos de niños como si éstos fuesen objeto de exhibición (claro, esto sin la finalidad de crear conciencia alguna acerca de una cultura de inclusión, de no discriminación, de integración, etc.), haciéndote sentir mal porque tú que eres "afortunado" al poder tener un trabajo aunque te paguen un salario de miseria, para medio comer, porque siendo afortunado teniendo Seguro Social y una casa (rentada, prestada, de cartón o de las que compras con un crédito que pagarás durante toda tu vida), o tienes el privilegio! de ir a la escuela, o no teniendo nada de esto, "no donas dinero a esos pobres niños".

No obstante esos, dos días enteros de transmisión ininterrumpida por donde circulan "comunicadores", actores y actrices, cantantes, políticos, empresarios, etc. que lloran a moco tendido "conmovidos" con los temas que al mero estilo de “Mujer casos de la vida real” (especialidad de la empresa), vuelven a mostrar y exhibir de manera lastimera a personas con alguna discapacidad o que en algún momento de su vida sufrieron un evento inesperado.

Todo eso para vender la idea de que con el dinero que se junte, se construirán hospitales y centros de rehabilitación donde se atenderá a toda esa gente (que de hecho deben ser construídos por el Gobierno con el dinero que pagamos miles y miles de personas con nuestros impuestos).

Pero... si son taaaan buenos los señores Televisos que idearon este mesiánico acto ¿por qué no hacen éstas obras (de las "benéficas", no de teatro), sin pedirle un peso a la gente? Obvio, pues porque así no sería negocio para ellos!
Sucede que, de acuerdo al segundo párrafo de Artículo 31 del Reglamento de la Ley del Impuesto sobre la Renta , que dice: "Asimismo, se considerarán deducibles los donativos que se otorguen a asociaciones, instituciones u organizaciones que destinen la totalidad de los donativos recibidos y, en su caso, sus rendimientos, para obras o servicios públicos que efectúen o deban efectuar la Federación , Estados, Distrito Federal o Municipios."

Esto significa que, cuando se hace una donación a una institución que otorgue, sin fines de lucro, un servicio que debe otorgar el Estado, la persona que realizó la donación puede exigirle a la Secretaría de Hacienda que no le cobre los impuestos equivalentes a la cantidad que dio, pues ya hizo una "buena obra".

El truco que utiliza Televisa es el siguiente:

Televisa, como cualquier otra empresa debe pagar impuestos, por ejemplo $1,000.00

Pero, como su negocio es obtener más ganancias y menos pérdidas, el pagar esos $1,000.00 no le conviene, así que crea una institución "aparte":

Fundación Teletón, la cual se dedica a hacer hospitales y a dar atención médica (obligación del Estado).

Cada año y antes de ser la fecha en que se pague a la Secretaria de Hacienda, ésta fundación, transmite (con el patrocinio de su mamá Televisa) dos días enteros llamando a la gente para que done dinero a su "causa", y fija una cantidad como meta que se debe alcanzar, por ejemplo $1,500.00

La gente como tú, tus amigos, vecinos y familiares, por actuar de buena fe, caen en la trampa de Televisa, hacen su aportación y donan $10.00 y así mucha gente. No les dan recibo para que Hacienda les descuente esos $10.00 de lo que pagan de impuestos, o dándoselos, no lo hacen valer pues es un proceso largo, burocrático y engorroso para ser sólo $10.00; o bien, donas un peso en los botes (en los que se depositan cantidades inciertas por las cuales no te dan un comprobante, o sea, de ahí nadie te asegura que todo el dinero recolectado se vaya a la "institución de asistencia" y no porque se quede con la gente que está en el metro boteando, sino que al sumar lo de todos los botes no se dice en la televisión la cantidad real que se recolectó).

Al final del segundo día, resulta que el dinero que donaron cientos de personas como tú, tu familia, tus vecinos, etc. supera la meta de $1,500.00 que se había fijado al principio, y resulta que se juntan $1,900.00
Entonces es cuando lo que no se ve en Televisión se traduce en ganancias efectivas para Televisa:

Los $1,900.00 que se juntaron (con las aportaciones de mucha gente), Televisa las acumula y en lugar de entregar miles de donativos por cada persona a Fundación Teletón, hace UNA SÓLA APORTACIÓN A SU NOMBRE (TELEVISA), por ella la Fundación le expide un recibo deducible de impuestos (algo así como un cupón o vale de descuento).

De ésta forma, Televisa al momento en que la Secretaria de Hacienda le cobra, ella muestra el Recibo del Teletón, por lo que la SHyCP ya no le cobra (pues supuestamente lo pagó al hacer la donación); pero no sólo eso, como el recibo era por $1,900.00 y Televisa sólo debía $1000.00, Hacienda deberá ¡REGRESARLE! a Televisa $900.00 en efectivo, mismos que Televisa NO regresará a las personas que realmente donaron ese dinero

¿Ves el negocio?, esa es la verdadera finalidad del Teletón, ser un medio para que Televisa evada su responsabilidad y otros paguen sus impuestos, la gente a la que enajena diariamente con la basura de sus programas televisivos.

En realidad, el verdadero problema radica en que miles de personas colaboran con 20, 50 ó 100 pesos, los cuales también son deducibles de impuestos, aunque a la gente que dona estas cantidades, o las entrega en las alcancías de la calle, no se le da recibo alguno para que los deduzcan de sus impuestos personales. Pero no es sólo eso.

Por los montos que aportan las grandes empresas "a nombre de sus empleados", que colectan entre los mismos para una causa "altruista", ellas obtienen un recibo deducible de impuestos, pero a nombre de la empresa, no de cada empleado, con lo que las empresas también pueden deducir esa cantidad de los impuestos que deben pagar.

De esta forma, todo lo que se dona al Teletón, o al redondeo en los supermercados, es dinero que el gobierno deja de recibir por concepto de impuestos, y que se debían destinar a obras y servicios al pueblo, enriqueciendo más a los ya de por sí millonarios dueños de Televisa y a los empresarios que le hacen coro, obtienen publicidad gratuita y desde luego el reconocimientos por su "altruismo", que en realidad pagan sus empleados y los clientes!.

En otras palabras, tu comprensión equivocada, tu buen corazón y la desinformación es un motivo para que no alcance el presupuesto para educación, seguridad o salud, por mencionar solo algunos, misma razón por la que hay algunos mexicanos que ganan más de un millón de pesos cada día y muchos, pero muchos mexicanos (más de los que tu crees) que sobreviven con menos de un dólar al día o si bien les va con un salario mínimo, que no les alcanza para casi nada, claro y además pagando sus impuestos (que el gobierno les descuenta en automático o indirectamente).
ATENTAMENTE
ESTUDIANTES ORGANIZADOS UAM-I, ESTUDIANTES DE CONTADOR PÚBLICO DE LA ESCA TEPEPAN DEL IPN Y ESTUDIANTES DE LA FCA DE LA UNAM.
¿ Ahora si entendiste bien los alcances de esos trucos evasivos ?

NOTA: AYUDARAS MUCHO EN HACER CONSCIENTES A TU GENTE, A TUS CONTACTOS Y COLABORARAS EN HACER MAS JUSTA LA SOCIEDAD DONDE VIVES


¡¡¡ Lo peor es que no es ninguna broma, el famoso Teletón se realiza en México desde hace 12 años !!!

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Mi opinión sobre...

Sí, escribo unicamente desde un punto de vista visceral, pero es mi opinión sobre los ....mmm ¿cómo llamarlos? $#"p..&/! legisladores de oposición y a los líderes y representantes sindicales que anduvieron en el argüende de hoy.....y les pregunto ¿dónde chingados esconden sus cabezas cuando, cada año, se da el burlón incremento a los salarios mínimos? ¿Salen a las calles a protestar por la defensa del sueldo digno que establece el artículo 123 de la Constitución, fracción VI y en general todas las fracciones de ese artículo?
Pero para defender a un líder corrupto, y darse baños de pueblo eso si.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

¡sáque la pistola compadre...!

¿de veras tenemos identidad, mexicanos?

LA IDENTIDAD DEL MEXICANO EN EL SIGLO XXI

por Esdribeli


¿Es válido preguntarse por la esencia de lo que es ser mexicano en este siglo XXI?

En esta post modernidad donde la identidad de un país siempre esta en crisis, y donde le agregamos una crisis adicional y casi crónica (la económica) a un país que de por si nunca ha tenido una idea clara y mayoritariamente consensuada de su identidad, ¿tendremos lo necesario para poder dar respuesta a la interrogante de qué significa ser mexicano?

Hoy, ese estado benefactor, el del nacionalismo, el de la cultura nacional que a través de ciertas dosis de represión logró mantener de cierta manera una relativa paz social, se encuentra fracturado. El partido único (en la práctica) que logró mantener por algunas décadas esa ilusión de cohesión nacional, hace tiempo que perdió su omnipotente poder; sus sucesores navegan en la ambivalencia ideológica según la oferta del momento. ¿A qué nos aferramos aquellos que nos decimos mexicanos para sentirnos como tales? ¿qué ganamos o perdemos con ello?

Durante el periodo colonial no hubo gran preocupación por definiciones patrióticas, no hacian falta. Los indios eran, por lo general una raza aparte que servían como mano de obra y mientras los pudieran mantener controlados para que trabajaran "en paz", que ellos se identificaran con lo que mejor les pareciera (mientras dieran la apariencia de ser católicos); los peninsulares y criollos se identificaban con España (especialmente con Castilla) y allí estaban sus ideales; los mestizos, mientras no fueron demasiados y según el momento y lugar específico en que nacieron, eran ubicados en uno u otro grupo, dependiendo su reconocimiento social de su riqueza económica. Los esclavos negros y los asiáticos, salvo excepciones ni siquiera importaban en esta sociedad (solo como productos).

Fué hasta finales del periodo colonial cuando los criollos comenzarón a germinar en su pensamiento la idea de ser algo diferente de España, cansados de que, aunque los consideraran españoles, los menospreciaran en cierta forma por el hecho de haber nacido en un clima diferente, al cual los "civilazados" europeos atribuian un factor de incompetencia para autodirigirse con propiedad y menos aún para tomar la alta responsabilidad de puestos elevados en política o religión. Estos criollos comenzaron a dar valor propio al hecho de haber nacido en América, con lo cual se vieron obligados a reconocer el valor de las antiguas culturas que había antes de que el casi invencible Imperio español acabara con ellas. Respecto a los descendientes de aquellas culturas, los criollos dieron por hecho, sin cuestionarselo mucho, que habían asimilado por completo la cultura occidental, basándose para ello casi exclusivamente en la extensión y la supuesta aceptación de la religión católica, así como del idioma castellano.

Después de la Independencia, comenzaron los verdaderos dolores de cabeza en eso de definir cuál era la identidad de esta nueva nación. Para empezar, aunque la mayoria de los criollos se vieron beneficiados con la independencia del yugo hispano, no todos participaron activamente para lograrla, pero bien que si quisieron tomar parte en la construcción de un modelo de sociedad en el que serian la guía ideológica. Los mestizos y los indios eran solo peones que debian seguir la orientación de espírtus mas elevados, aunque esos espíritus se sangraron entre ellos mismos buscando la hegemonia política. Casi todo el siglo XIX transcurrió de esta manera, y la educación en el país dió tumbos de un lado a otro, apenas rescatada por esfuerzos de grupos particulares como la Compañía Lancasteriana o individuales, con algunos intentos gubernamentales por darle cierta solidez, los cuales estaban supeditados a la orientación ideologica del gobierno en turno, lo cual por desgracia cambiaba frecuentemente y de manera a veces radical.

Con la llegada del positivismo se pudo dar cierta consistencia a las políticas educativas, a lo cual también favoreció el periodo de relativa paz y progreso de finales de siglo, y de aquí se pudo comenzar a gestar realmente el asunto de que se iba a enseñar y a quién. Se comenzó en este periodo a discernir que no podíamos seguir siendo eternos imitadores de Europa, especialmente de Francia, quien era el principal modelo a seguir .Los mestizos cada vez eran más y pedían ocupar mejores posiciones sociales y comenzaron a darle mayor importancia a una dirección educativa dictada desde el gobierno y fundamentada en una teoria moderna que la justificara y diera coherencia, pero identificandose siempre con la herencia cultural criolla como única opción "civilizada".

A principios de siglo la conciencia de que éramos un pueblo con enormes diferencias socioculturales comenzó a despertar la aspiración de conjuntar elementos básicos de los distintos grupos étnicos y sociales y dar lugar a una nueva identidad que los agrupara, subordinándolos al desarrollo de una cultura nacional, inspirada en una matriz occidental, la cual tomaria matices propios, pero que a final de cuentas y a largo plazo absorbería y eliminaría las diferencias culturales de cada grupo particular. Esto se lograria a través de una educación unificadora basada casi totalmente en los preceptos positivistas. Vasconcelos señaló en términos alegóricos y esperanzadores que éramos "la quinta raza" o "la raza cósmica"; una síntesis de todas las razas, especialmente la hispana e indígena; la exaltación del mestizo habia apenas iniciado.

Alrededor de los años treinta aparece la obra del filósofo Samuel Ramos, el cual delinea un perfil del hombre y la cultura basado teoricamente en la obra de Adler (alumno de Freud) y sus postulados sobre la inferioridad a la que parece estar condenada la especie humana y sus deseos sublimados de poder. Ramos intenta con este bagaje teórico una caracterología de "lo mexicano", la cual seria algo asi como la cara opuesta del ideal Vasconceliano; para Vasconcelos la historia nos llama a ser grandes, para Ramos es lo contrario, y nos presenta un elemento social que encarna esa inferioridad: "el peladito mexicano". Si el machismo es la máxima expresión mexicana del complejo de inferioridad, quien mejor la encarna es el "peladito", un individuo a quien la vida le ha sido hostil y cuya actitud es de negro resentimiento; estalla a la menor provocación y busca entonces la riña como remedio para intentar elevar su yo deprimido. Según Ramos en esos combates el pelado atribuye al contrario una feminidad imaginaria, reservando para si el rol masculino, intentando con esto afirmar su superioridad sobre el adversario, asociando su concepto de hombría con el de nacionalidad, imaginando que esta interpretación de "valentia" es la nota particular del mexicano.

Así, el mexicano de Ramos es alguien inseguro, desconfiado, inadaptable, con un conflicto permanente entre lo que es y lo que desea ser, radicando el origen de esto en la Conquista ocurrida siglos atrás, de donde salieron los dos grandes ingredientes del complejo: la autodenigración y la vanagloria.

Curiosamente, en esta misma década el nacionalismo sentaba sus reales, entendiendo por nacionalismo esa búsqueda constante de la esencia histórica que incluyera un pasado indígena miticamente glorioso y unificado fundido con lo mas elevado de la cultura occidental traida por los españoles y estructurado en una visión épico-militar. Esto continua las décadas siguientes, adicionando a esta búsqueda el intento de una definición racial, que algunas veces tiraba más para el lado criollo y a veces para el mestizo, e intentando una estabilidad económica a través de políticas proteccionistas de la industria nacional.

Esta visión nacionalista tuvo cierto respaldo de los tiempos que le tocó vivir, ya que gracias al cine, la radio y los medios impresos se podía transmitir esa visión unificadora a los rincones más lejanos del país, haciendo que el grupo dominante impusiera de cierto modo un proyecto político que aglutinó a los sectores subordinados bajo un conjunto de símbolos y códigos comunes, lo cual iba más allá de los símbolos patrios oficiales; llegó a través de relatos de un imaginario social que se expresó en situaciones simbólicas de la cotidianeidad del pueblo, a través de experiencias, hábitos, modos de hablar y vestir personificados en seres carismáticos y populares de la llamada "época de oro del cine nacional", que ayudaron mas que la educación oficial y escolar misma, a que habitantes de distintas regiones se sintieran pertenecientes a una totalidad, a una entidad mayor y en esencia superior a la pequeña visión regional. El cine maravillaba a todos los sectores, y la muchedumbre que llenaba las salas era seducida por historias sencillas, narración visual espectacular con paisajes urbanos o campiranos, pero que contenia valores en los que una gran mayoría creia de cierto modo, como la visión de una mujer que para ser respetable debia conservarse virgen hasta el matrimonio, ser fiel, abnegada, devota, tolerante con las infidelidades del marido, recatada y entregada al hogar. Si esto encontró aceptación en estratos dispares de la población en diferentes regiones y tradiciones culturales, fué por que atinadamente se descubrió un valor común que se pudo reflejar en el cine y la radio, primero, y después en la televisión. Por desgracia, pienso yo, lo que se descubrió y exaltó entonces fué un valor negativo, pero que sirvió para que gente de diferentes tradiciones se convencieran de que si tenían algo en común.

En los años setentas un psicológo interesado en los asuntos sociales, Santiago Ramírez, intenta un psicoanálisis histórico del pueblo mexicano.

Si infancia es destino en un ser humano individual, también aplica el mismo principio para los pueblos, dice Ramírez. Según él, el sello que caracteriza al mexicano común a través de la historia es la dualidad amor/odio, desde la antigua oposición Quetzalcóatl vs.Huitzilopochtli, pasando por el indígena/conquistado vs. el español/conquistador, y después lo francés vs. lo norteamericano, siempre un duelo no resuelto de amor y odio. El mexicano más abundante y más visible es el mestizo, producto de choque de civilizaciones, en el que el español es el padre irresponsable que usa a la madre india solo para satisfacer su placer, pero que para mantener su canon social y cultural hace traer una mujer peninsular abandonando a la amante india (en el mejor de los casos pues en la mayoría ni siquiera se molestó en saber a quién violaba), causando en el niño mestizo un odio inconciente tanto al padre abusivo como a la madre, que a pesar de alimentarlo y cuidarlo se ha dejado dominar por el padre de tal forma, generandose una ambivalencia hacia ella por esa causa, y una ambivalencia hacia el padre también, pues a pesar del resentimiento hacia él guardado, es la figura fuerte, y él quiere ser fuerte,así que termina identificandose con él. Sabe que nunca llegará a ser español, pero niega su parte indígena, en un mecanismo de defensa; también se aisla, y encuentra un solo camino: el progreso, pero el progreso es ser como el padre, aunque lo odie. Así entonces trata de ocultarse tras una máscara, el machismo, el cual, por cierto, necesita de la colaboración de los dos sexos para perpetuarse. Tiene entonces el mexicano un agudo conflicto de identidad, víctima de contradicciones diversas que oculta bajo una identidad superficial de fiesta y alegría.

Llegan luego los ochentas y Bonfil Batalla nos restrega en la conciencia que esa faltad de identidad que ocultamos es mucho más profunda, que en realidad nunca se ha producido el mestizaje de la forma en lo intentamos creer a través de los libros de texto y de las películas nacionalistas. Hay una civilización concreta, diferente a la occidental que se niega a morir, aún cuando hace mucho tiempo que sus formas mas elevadas y exquisitas de cultura fueron suprimidas, aún cuando de las diversas manifestaciones que llegó a tener se haya intentando fusionarlas en un solo amasijo uniforme denominado "lo indio"; esta civilización permanece desconocida pero viva bajo la mayor parte de un pueblo que se vió obligado a desconocerla para poder ser aceptado por la "gente bien", la "gente de razón", que solo ve a Occidente como la única alternativa viable y razonable de concebir el Universo, pero que aun asi, a pesar de esta renuncia al reconocimiento de esa raíz por parte del pueblo llano, aún es menospreciado por quienes viven en una "burbuja" cultural que les permite sentirse superiores y disfrutar privilegios. Nos llama Bonfil Batalla a desenmascarar este imaginario y proponer nuevas formas de convivencia en que una forma de ver y sentir la vida no signifique la supresión de otra por ser diferente y creerla por tanto, inferior.

También los ochentas se presenta Roger Bartra emprendiendo un viaje destinado a derribar más mitos sobre lo que concebimos como mexicano. Para Bartra el mexicano es un ser en permanente transición, como el ajolote, con quien lo compara, un ser que se niega a crecer, cuyo caracter nacional conocido y promovido es una invención de diversos grupos de poder interesados en explotar dicha idea para sus propios fines.

¿Es válido entonces preguntarse aún por la esencia de lo mexicano en pleno siglo XXI?

Yo creo que si, pues actualmente cantar el himno nacional y saludar a la bandera ya no exalta el espíritu de las nuevas generaciones, aunque como es algo "politicamnete incorrecto" es mal visto que no se de la apariencia de hacerlo con gusto en esas ocasiones inevitables. También es necesario para tener una razón por la cual la "gente bonita" de un barrio de lujo y cosmopolita de la capital, tendría que hacer el servicio militar de la misma forma que algún joven indígena de la sierra chiapaneca, ¿qué los movería realmente a "ofrendar" sus vidas en caso necesario, por la nación, más allá de que una supuesta ley los obligue a hacerlo ? (suponiendo que esa ley sea pareja). ¿Qué valores serán entonces los que debemos promover, y que puedan tener consenso suficiente para mantener una cohesión social que nos permita vivir sin matarnos por discrepancias culturales?

Creo que la nueva definición de mexicano tendría que pasar primero por una definición de lo que es SER, para lo cual la filosofía y su enseñanza debiera ser un derecho básico de todo ser humano, a través de la cual identificáramos aquello que nos hace humanos y que tenemos en común con el resto de nuestra especie. Esto puede ser peligroso, pues podriamos acabar descubriendo que en realidad, más allá de las etiquetas imaginarias, no hay mayor diferencia esencial entre quien nace en este territorio y quien lo hace al otro lado del mundo por más que sus costumbres sean distintas, por lo que tendríamos los mismos derechos a existir y desarrollar nuestro potencial inherente a la especie. Después trataríamos de definir que es ese potencial y en que medida podemos llegar a él. Luego podríamos considerar los derechos básicos que nos convendria tener y disfrutar, asi como obligaciones que nos permitan, al mismo tiempo que permite a los demás de nuestra especie, aspirar a desarrollar ese potencial humano en situaciones equitativas. Después definiríamos lo que es territorio, a quien pertenece, para lo cual consideraríamos modos distintos de concebir la naturaleza y el derecho o no derecho de poseerla. Para entonces, tal vez el hecho de nacer en cierta tradición o cierto territorio pasaría a segundo plano a la hora de establecer quién es un sujeto de derecho (solo tal vez).

Obviamente hay muchísimos intereses que se verían afectados si esto pasara, intereses que se miden en privilegios de varias clases pero que apuntan todas a perseguir una sensación de poder, a costa de la subordinación de la mayoría. No conviene a estos intereses que descubramos que no necesitamos una nacionalidad.

Asi que, en mi humilde opinión, si vale la pena preguntarnos nuevamente, en este siglo XXI, qué significa ser mexicanos, pero tal vez para descubrir que ya no necesitamos definirnos así nunca más.

Ahora, ¿qué importancia tiene esto para la educación en México? ¿Por qué un curso de historia donde revisamos los intentos de construcción de una identidad mexicana?

La educación, en su más amplia concepción, abarca más allá de lo escolar, donde normalmente se le restringe en el imaginario colectivo; de hecho la dimensión escolar es mínima, en cuestión de tiempo e impacto generado en una persona para lograr en ella cierta tendencia a un modo de ver la vida y de dirigirnos dentro de ella. La educación en su concepción más amplia, y más influyente, se da informalmente, sea a través de la transmisión de valores y creencias de boca en boca, de generación en generación, sea a través de la difusión de estos contenidos a través de medios masivos de comunicación, los cuales pueden llegar profundamente a la psique de las personas y modelar una creencia para poder manipular indirectamente una conducta; ahora ¿quiénes dictaminan que debe creer el pueblo? ¿qué intereses tienen en ello? Los pedagogos y los maestros son encargados de llevar a cabo la realización de equis proyectos educativos pero, ¿son considerados a la hora de diseñar planes de estudio y los fines de estos proyectos? ¿sómos concientes de las implicaciones y los resultados no declarados que se esperan de ellos, más allá de la apariencia?

Construir una nación necesita educadores que lleven a cabo la tarea de formar un perfil de ciudadanos para la misma, en sus varias categorías, pero pocas veces tenemos ocasión de ser parte de la cúpula que decide que tipo de ciudadanos formaremos y sus ¿por qué y para qué? Este curso de Historia de la Educación dentro de la carrera de Pedagogía, así como otras asignaturas de la misma, al menos en la Universidad Nacional Autónoma de México, intenta abrir la conciencia de los futuros profesionales de la educación para que sepan en que se sustentan y que fines se persiguen ( especialmente los no manifiestos explicitamente) que se busca al crear ciertos perfiles de ciudadanos, alumnos y trabajadores (incluyendo en esto la creencia en un tipo de identidad nacional) a los cuales formaremos a través de la educación a través de sus diversas dimensiones y áreas, y solo entonces poder actuar con conciencia sabiendo si estamos o no de acuerdo con ellos,







Fuentes:


La jaula de la melancolía: identidad y metamorfosos del mexicano. Bartra Roger. Grijalvo. México D. F. 1986

México profundo: una civilización negada. Bonfil Batalla, Guillermo. Grijalvo. México, 1994

El mexicano: psicología de sus motivaciones. Ramos Samuel. Grijalvo. México. 1979

Historia general de la pedagogía. Larroyo Francisco. México. Porrua. 1981